Canto
Canta el enamorado, canta una serenata mortal. Entona un canto olvidado, olvidado por el viento y el mar. Posaba sus ojos sobre aquella de ojos marrones; Venus de oscuros cabellos adornados en flores. Adoraba, en silencio y a la distancia en pasiva y eterna ansia. Canta por aquellos labios rojos y blanca piel, canta un corazón traicionero y cruel, ingenuo mortal, de una diosa enamorado, ¡Oh, pagano indigno! ¡Oh, amante encadenado! Se maldice al sentir el roce de ella, observando su imponente figura al caminar. Etérea, irreal, envidiada por las estrellas. Se vive en cantos maldiciendo, maldiciendo el cielo y el infierno, maldiciendo su adoración ciega y obsesiva, rogando que esta fuese correspondida. Canta el enamorado, canta una serenata mortal. Maldice eternamente haber ignorado que su amor correspondido convertiría a su diosa en sal... N.S. Hernández